Antes de empezar con la divulgación de artículos de ciencia y tecnología, considero que es importante definir qué es lo que podemos caraterizar o incluir dentro de la categoría de Ciencia, ¿Qué es aquello que hace que una determinada hipótesis sea científica o que las conclusiones de una teoría tengan un carácter científico?
¿Podemos definir la ciencia a partir de lo meramente intuitivo o através de aquello que es observable solo por unos determinados mecanismos? Acá trataré de brindar una respuesta tomando como fundamento para la misma los planteamientos de aquellos pensadores que se han acercado a este debate proponiendo los conceptos de mayor aceptación hoy día.
Dentro del campo de la filosofía de la ciencia se encuentra la visión de Karl Popper, quién llega a afirmar que solo aquellas hipótesis que pueden ser falseadas o demostradas como falsas pueden ser consideradas como Hipótesis científicas. Pero vayamos despacio y explíquemos que significa eso de ser “falseado” o “falsado” para no generar confusión. Una hipótesis es falsable cuando hay elementos que nos permitan definir si sus apreciaciones corresponden con la realidad o no, es decir cuando podemos hacer un experimento en el mundo natural que nos permitan inferir si una afirmación es falsa o verdadera. Si por ejemplo, decimos que existe una regadera invisble y mágica que por las mañanas riega las plantas y que así genera el rocío, entonces tenemos que decir que esta hipótesis no es científica por cuanto no podemos hacer un experimento que nos permita verificar o refutar la afirmación. Opuestamente sí decimos que en Australia ha nacido un Canguro con un solo ojo, podemos ir y verificar si la afirmación es verdadera o si no lo es, esta última sería por tanto una hipótesis científica.
Los planteamientos de Karl Popper fueron expuestos el libro la Lógica de la Investigación Científica. Más sobre Popper en esta reseña: http://bibliotecaesceptica.wordpress.com/2009/04/05/la-logica-de-la-investigacion-cientifica-karl-popper/
En Latinoamerica ha sido el filosófo Mario Bunge el que ha señalado el camino para definir cómo acercarnos a la idea de lo ciéntifico y cuales deberían ser los conceptos que deberíamos tener en cuenta para determinar si algo es científico o no lo es. Recuerdo que escuché por primera vez su nombre cuando uno de mis profersores hablo de él en un tono despectivo; la curiosidad por aquello que era censurado hizo que me acercará a uno de sus libros: “La Ciencia, su método y su filosofía”. En su libro, Bunge plantea que la ciencia no se define a sí misma como poseedora de una verdad, si no que construye paradigmas de conocimiento a partir de lo observable. Los conceptos de la ciencia siempre están sujetos a revisión y no se da por válido aquello que es dicho por la autoridad, si no aquello que puede demostrar que se ha fundado sobre los hechos verificables.
Una mirada al pensamiento de Mario Bunge en este artículo de Tendencias21: http://www.tendencias21.net/Mario-Bunge-Los-medicos-tienen-que-aprender-de-las-ciencias-sociales_a4985.html
Dados estos acercamientos, desde el punto de vista filosófico, podemos señalar que: La ciencia comienza al hacer afirmaciones concretas que pueden ser verificadas o dadas por falsas. La ciencia nos da una visión del mundo que consideramos real e intenta hacerse más precisa al permitir ser evaluada, refutada y constrastada. No podemos empezar a hacer ciencia si no tenemos una pregunta concreta que queramos resolver. En la Ciencia las preguntas y los misterios siempre podrán existir, pero así mismo las respuestas también están al alcance.